- Baptist Press - https://www.baptistpress.com -

COMPENDIO CULTURA: Rebecca St. James escribe ‘guía hacia hombres cristianos’;…

NASHVILLE, Tenn. (BP)–Las mujeres que desean saber lo que los hombres están pensando pueden esperar alguna ayuda de Rebecca St. James. La recién casada artista ganadora de los premios Grammy explorará en su próximo libro lo que los hombres tienen que decir acerca de las relaciones: “What Is He Thinking?? What Guys Want Us to Know about Dating, Love and Marriage” (¿Qué está pensando él?? Lo que ellos quieren que nosotras sepamos sobre citas románticas, amor y matrimonio) (FaithWords/Hachette Book Group).

“Sirviéndose de entrevistas a hombres solteros además de a hombres casados, junto con su propia experiencia en citas románticas, St. James ayuda a definir justamente lo que los hombres están buscando y lo que desearían que las mujeres supieran,” de acuerdo a un comunicado de prensa del publicista de St. James.

¿Qué está pensando él??, al que la publicidad del libro llama “la mejor guía práctica hacia hombres cristianos,” revela, entre otras cosas, las principales diez cosas que desencantan a un hombre, las maneras de interactuar con los hombres, y sus cándidas respuestas a las preguntas sobre temas como la modestia, la belleza y honrar a Dios en las relaciones.

St. James, quien se casó con Jacob Fink, en abril, ha sido por largo tiempo defensora del movimiento de abstinencia El Verdadero Amor Espera participando en muchos de sus eventos y animando a los cristianos a permanecer sexualmente puros hasta el matrimonio con su canción de éxito “Wait For Me” (Espérame). La publicidad para su nuevo libro señala que este continúa en ese espíritu, con recomendaciones de hombres sobre el tema de la abstinencia como consejos para mantener los límites físicos.

[1]

La publicidad de ¿Qué está pensando él?? también declara que St. James habla en el libro, a publicarse en septiembre, de sus anteriores luchas con la soltería y la soledad.

“En el corazón de todos nosotros, creo que hay un anhelo de aventura,” el comunicado de prensa cita a St. James diciendo: “No son solamente ellos a los que les encanta vivir una nueva historia y salir de viajes. Eso es lo que pueden ser las citas románticas, chicas… una emocionante aventura. Sí, da miedo algunas veces y es difícil de navegar — pero ¡vale la pena! Mientras tanto Dios está formándonos.”

‘YO VOLARÉ’ FAMILIA ENFRASCADA EN ACCIÓN LEGAL — Una acción legal por el derecho de autoría de la canción está separando a la familia del hombre que escribió la clásica canción espiritual negra “I’ll Fly Away” (Yo volaré).

De acuerdo al Tennessean de Nashville, el ahora fallecido Albert E. Brumley escribió Yo volaré, y uno de sus hijos, actualmente recoge los derechos de autoría de la canción. Pero los tres hermanos restantes, junto con la viuda de un cuarto hermano, lo están demandando en una corte federal de Nashville por su parte de la abundancia que, entre el 2004 y tres cuartos del 2009 solamente, totalizaba $1.4 millón.

El Tennessean reportó que Albert E. Brumley formó Albert E. Brumley & Sons para administrar sus derechos de autor, los cuales incluyen I’ll Fly Away. Más de 30 años después de la muerte de Albert Brumley, su hijo Bob Brumley es el único dueño de la compañía — y el único cosechador de las ganancias financieras del legado de su padre.

“Siempre nos cuestionamos un poco cuál fue el trato,” Jackson Brumley, uno de los hermanos de Bob Brumley, le dijo al Tennessean. “Ellos nunca compartieron ningún derecho de autoría con nosotros. Mientras el tiempo pasaba, solamente nos preguntábamos más cómo se hizo esto. Dudé un poco en hacer algo porque sabía que iba a dividir a la familia.”

Jackson Brumley le dijo al Tennessean que él le pidió a su hermano que entregara el control de I’ll Fly Away y de otras canciones, pero Bob Brumley se rehusó. Ahora los parientes que presentaron la demanda están dependiendo de la terminación de los derechos del copyright, en el cual un artista y sus herederos pueden reclamar los derechos legales del trabajo del artista — en este caso de la compañía de Bob Brumley.

[2]

Se espera que el caso legal conteste la petición de la terminación de los derechos, la cual surge en otros casos que involucran argumentos entre los escritores y los editores, anotó el Tennessean.

LAS IGLESIAS VISTAS POSITIVAMENTE POR EL PÚBLICO DICE ESTUDIO BARNA — La mayoría de los estadounidenses creen que las iglesias juegan un papel positivo en las comunidades, y aun los ateos y los agnósticos no ven severamente a las iglesias.

Un estudio del Grupo Barna divulgado el 13 de julio reveló una actitud generalmente optimista entre el público en relación a cómo las iglesias influencian sus áreas. El estudio reveló que el 78 por ciento de los estadounidenses cree que la presencia de una iglesia tiene un efecto “muy” (53 por ciento) o “algo” positivo (25 por ciento) en sus comunidades.

“Aquellos que tienen el punto de vista más favorable sobre las iglesias son mayores (mayores de 66 años), adultos casados, residentes del sur, mujeres, protestantes, asistentes de una iglesia, afroamericanos y conservadores políticos,” dijo el estudio.

Entre aproximadamente un quinto de los estadounidenses que no estuvieron de acuerdo, el 17 por ciento profesa indiferencia hacia la influencia de las iglesias, mientras uno de cada 20 cree que las iglesias juegan un papel muy negativo (2 por ciento) o algo negativo (3 por ciento) en las comunidades, reveló el estudio. Este anotó que aquellos con menos probabilidades de ver las iglesias positivamente incluyen a los mosaicos (entre 18 y 27 años), hombres, adultos que nunca se han casado, ateos y agnósticos, los que no asisten a la iglesia, liberales políticos, los que viven en el oeste y el noroeste, y los que no están registrados para votar.

Aunque los ateos y los agnósticos fueron el único grupo demográfico clave que no tiene una postura mayormente positiva de las iglesias, el presidente del grupo Barna, David Kinnaman apuntó que solamente el 14 por ciento de ellos veía a la iglesia negativamente.

“A pesar de la agresiva postura de los principales escépticos, la mayoría de los estadounidenses que no tienen afiliación religiosa o creencia no son abiertamente hostiles hacia las iglesias,” dijo Kinnaman.

Barna también les preguntó a los 1.021 adultos encuestados cómo las iglesias podrían beneficiar a sus comunidades. Las tres maneras más comunes en las que los encuestados dijeron que las iglesias podrían ayudar fueron: ayudando a los pobres y enfocándose en la pobreza (29 por ciento), cultivando valores bíblicos (14 por ciento) y sirviendo a la juventud, las familias y los ancianos (13 por ciento). Actividades ministeriales comunes como la enseñanza de la Biblia y dar dirección espiritual le siguieron (12 por ciento), seguida por ayudar a aquellos en recuperación (10 por ciento) y enfocándose hacia los lugares de trabajo y asuntos financieros y educacionales (7 por ciento). Muy pequeños porcentajes respondieron que las iglesias deberían ser inclusivas y aceptar a todos (3 por ciento), aunque solamente un 1 por ciento dijo que las iglesias deberían contribuir a su comunidad involucrándose políticamente. Un quinto de aquellos a los que se les preguntó no dio una respuesta.

Entre las conclusiones de Kinnaman sobre la investigación está que aun los que no se congregan ven las iglesias como importantes para sus comunidades.

“Esta postura positiva es debida parcialmente al hecho de que la mayoría de los adultos que ahora no se congregan antes eran practicantes religiosos,” dijo. “Así que, aunque sean cautelosos en relación al involucramiento personal, tienen un entendimiento del servicio y la ayuda que las iglesias pueden proveer a sus comunidades.”

Kinnaman también señaló que la mayoría de los estadounidenses no parece conectar el servir a la comunidad con decirles a los individuos sobre Cristo.

“Las metas relacionadas con el ministerio — como enseñar la Biblia, presentarle Cristo a la gente y llevar a la gente a la salvación — son esporádicamente vistas como maneras importantes de servir a la comunidad,” dijo. “Inclusive entre los practicantes, el contribuir positivamente con la comunidad es percibido como el resultado de ofrecer la correcta mezcla de programas de servicio público. Sin embargo, esto parece perder un importante patrón bíblico: usted cambia una comunidad transformado vidas.”
–30–
John Evans es un escritor con base Houston.

[3]