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La Iglesia mostró a su pastor cuánto lo aprecia satisfaciendo una de sus necesidades

NOTA DEL EDITOR: Octubre es el Mes de la Apreciación del Pastor.

CARBON HILL, Ala. (BP) – Comenzó como un domingo normal. Scott McCullar, pastor de First Baptist Church en Carbon Hill, estaba a punto de concluir el servicio matutino de adoración. Resultó ser su aniversario de bodas. Su familia iba a comer algo después del servicio y prepararse para el culto vespertino.

Antes de que pudiera llamar a alguien para ofrecer una oración de clausura, Jason Morris, presidente de los diáconos, lo detuvo.

Es el Día de la Apreciación del Pastor, dijo Morris a la congregación mientras McCullar permanecía de pie.

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“Me faltan palabras para expresar el aprecio que yo, esta iglesia, esta comunidad tenemos por usted y su familia”, dijo Morris, volviéndose hacia el pastor. “Dios le ha bendecido a usted, a su familia, a nosotros con su liderazgo. … Ama al Señor, ama a esta comunidad y nosotros le amamos como iglesia”.

Entonces le presentó a McCullar un regalo de los diáconos y le dijo que le darían la noche libre cancelando el servicio vespertino.

Pero había más, dijo Morris.

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El pastor Scott McCullar y los miembros de First Baptist Carbon Hill, Alabama, se reunieron después del servicio dominical de alabanza para presentar un regalo especial.

Invitó a la congregación que se reuniera afuera en el estacionamiento. Mientras la familia McCullar los seguía, Michael Kelley, otro diácono de la iglesia, estaba allí para recibirlos.

“Nuestra iglesia necesitaba un pastor hace 13 años. Dios guió al hermano Scott hacia nosotros y satisfizo nuestra necesidad grandemente”, anunció Kelley. “Hoy queremos cubrir una necesidad que tiene el hermano Scott”.

Ahí mismo le entregó un sobre a McCullar. Contenía el título de propiedad un auto nuevo.

Cuando McCullar se paró frente a la congregación tratando de entender lo que esto significaba, un Honda CRV nuevo con un enorme moño rojo dio vuelta en la esquina.

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“Estaba en shock en ese momento. Fue simplemente impresionante”, relató McCullar.

“Nunca he recibido nada como esto. Era simplemente inimaginable que una iglesia hiciera esto”.

Kelley sabía que el auto del pastor era viejo y tenía muchas millas. Dijo que el regalo había estado en proceso durante bastante tiempo.

“Nos redarguyó esta situación a mi esposa y a mí. Queríamos hacer algo”, dijo Kelley.

El regalo no podía provenir del presupuesto de la iglesia, por lo que Kelley se reunió discretamente con los miembros de la iglesia y recogió una ofrenda de amor en secreto. La gente estaba entusiasmada con la idea, dijo. No se presionó a nadie para que donara y todas las contribuciones fueron completamente anónimas: el automóvil sería un regalo de toda la familia de la iglesia. Los miembros de la iglesia dieron tan generosamente que pagaron el costo total del auto con efectivo.

McCullar luchó por aceptar un regalo tan grande.

“Le dije [a la iglesia] que era difícil para mí recibir esto, porque la gente me decía: ‘Te lo mereces, te lo mereces’. Y yo pensaba que no. Yo no merezco esto.

“Realmente sólo oraba al respecto. Y sentí que Dios me decía: “Tienes un problema aceptando la gracia, ¿no es así, Scott?”

No se ganó el coche y no podía hacer nada para pagarlo. Pero más allá de eso, no puede ganarse y no se merece la gracia de Dios, dijo McCullar.

“Realmente ese momento fue algo abrumador; Dios ministraba a mi corazón que no merezco la gracia. Ciertamente no merezco el auto, pero aún más que eso, no merezco la gracia de Dios “.

Los 13 años de McCullar como pastor de First Baptist en Carbon Hill han estado llenos de altibajos, pero a pesar de todo, él y la iglesia se han mantenido comprometidos el uno con el otro como familia.

“Pastorear es un trabajo duro. Es difícil; es desgarrador”, dijo. “Hay tiempos difíciles al igual que tiempos maravillosos.

“Lo he visto como una inversión y una asociación. Y supongo que [la iglesia] creyó en eso, porque hicieron lo mismo conmigo, es simplemente un acto de la gracia de Dios “.

Cuando las iglesias animan a sus pastores, aligeran su carga, dijo McCullar. Incluso una pequeña muestra de agradecimiento puede ser una gran bendición.

“Aprenda lo que le gusta a su pastor y haga algo que lo anime específicamente”, dijo. “Porque entonces eso le demuestra que le estás prestando atención y te preocupas por él”.