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Niños de la calle en Senegal encuentran refugio en la casa de un panadero venezolano

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THIES, Senegal (BP) — Moise Al-Jahani* agarra su taza plástica en manos sucias y mueve el contenido de un lado al otro. Ahora, el niño pequeño tiene cinco cubitos de azúcar en su taza, pero al final del día tendrá unos frijoles, un puñado de arroz y tal vez algo más, si tiene suerte.

La gente es amable cuando los niños de la calle pasan de puerta a puerta.

Pero, Moise encuentra que Jorge es el más amable.

Cada mañana en la casa de Jorge Reina en Senegal, este hombre grande de Venezuela abraza al niño sucio, unta el pan francés con chocolate y le da un desayuno, junto con un vaso de leche.

Lo hace para docenas de niños cada día. Ellos llegan sucios, descalzos y hambrientos. Salen con el estómago lleno y con una historia bíblica nueva.

Y Jorge dice que espera que salgan de la puerta sabiendo que él los ama.

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Jesús Guillen está de acuerdo.

Guillen, pastor de la Iglesia Bautista Redención en Houston, Texas, apoya el ministerio de Jorge con finanzas y oración. Además, va de visita cada año. Dice que vale la pena el costo del boleto del avión para que él pueda tocar las cabezas de los niños de la calle, pedir la bendición de Dios sobre ellos, mirarles a los ojos y contarles acerca del amor de Jesús por ellos.

‘Aprovecho cada oportunidad para conversar con ellos, para decirles que Dios los ama, que son importantes, y que Dios es el que los cuida en la calle’, dijo Guillen.

Su autoestima es baja, dijo, y él quiere que ‘sepan que son seres humanos importantes ante los ojos de Dios’.

Jorge dijo que darles pan de comer y contarles sobre el pan de vida es la razón por su traslado a Senegal. Proviene de una larga tradición de panaderos y sabía que podía mantener la producción del pan y dar de comer a los niños de la calle en el nombre de Jesús.

Cada día, el pan sale del horno y los niños llegan a la puerta con tazas vacías.

Jorge y Jesús dicen que desean hacer más, pero el desayuno y las historias bíblicas son ‘lo que podemos hacer. Sin embargo, ellos recordarán las semillas que estamos plantando entre ellos’.

Piden oración por los niños, que lleguen a conocer al Dios que los ama y los quiere como hijos.

‘Poco a poco, llegan a entender’, dijo Guillen.

*seudónimo

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Ava Thomas es una escritora/editor en Europa.