[1]SAVANNAH, Ga. — Después de 31 años como pastor de la Primera Iglesia Bautista Hispana de Savannah [2], Samuel Rodríguez fue honrado por una congregación, una comunidad y un grupo de líderes bautistas que recordaron su fidelidad, su amor por el evangelio y su papel como pionero de la obra bautista hispana en la región.
La celebración marcó el cierre de una larga etapa pastoral, pero también señaló una transición más amplia entre una generación de pastores hispanos que ayudaron a establecer y fortalecer iglesias bautistas en Georgia.
Rodríguez llegó a Savannah en 1995, cuando la obra hispana bautista en la ciudad era todavía una misión pequeña. La primera reunión se llevó a cabo en el sótano de Bull Street Baptist Church, con ocho personas presentes. Bajo su liderazgo, aquella misión creció, se constituyó como iglesia en 2000, se trasladó a las instalaciones en Gamble Road en 2001, y llegó a ser conocida como la Primera Iglesia Bautista Hispana de Savannah.
Javier Chávez, pastor de Amistad Cristiana [3] en Gainesville, dijo que Rodríguez pertenece a una generación de ministros que abrieron camino para la obra hispana bautista en Georgia.
“El pastor Samuel Rodríguez representa a un grupo de pastores que fueron pioneros de la obra bautista hispana aquí en Georgia,” dijo Chávez. “Ha sido fiel al ministerio, pero también fiel a su denominación.”
Chávez dijo que Rodríguez siempre mantuvo una clara identidad bautista y una convicción firme de que Dios había traído a los pastores hispanos a Georgia con un propósito.
Rodríguez nació en Coahuila, México, hijo de un pastor bautista que sirvió por más de 30 años. Cuando Rodríguez tenía 6 años, su familia se mudó a Guadalajara. A los 8 años, después de escuchar un mensaje predicado por un misionero norteamericano, entregó su vida a Cristo. Fue bautizado por su padre el 31 de diciembre de 1968 en la Iglesia Bautista Bethania de Guadalajara.
Comenzó sus estudios teológicos a los 14 años, predicó su primer sermón a los 16, y a los 19 comenzó a enseñar en el Seminario Bautista en Guadalajara. Más tarde sirvió como pastor en la Iglesia Bautista Puerta la Hermosa, en Guadalajara, y en la Iglesia Bautista Getsemaní, en Ciudad Juárez, antes de llegar a Savannah.
En 1986 fue ordenado al ministerio. En 1987 contrajo matrimonio con Martha Castillo, quien ha servido junto a él durante casi cuatro décadas de ministerio.
Durante sus años en Savannah, Rodríguez no solo pastoreó una congregación, sino que también ayudó a desarrollar ministerios para responder a las necesidades de una comunidad hispana creciente. La iglesia ofreció consultas médicas, clases de inglés como segundo idioma, asesoría con abogados de inmigración, festivales y otras actividades de servicio comunitario. También abrió sus puertas a consulados de México, Guatemala, El Salvador y Perú para servir a sus connacionales.
En 2008, la iglesia construyó el Centro Comunitario Hispano. En 2015, inició Radio Pesca 94.7 FM, una estación hispana con programación las 24 horas. La iglesia también ha participado en viajes misioneros a Honduras, México, Nicaragua, Costa Rica, Guatemala y Perú, donde ayudó a construir un edificio para una iglesia en el área de Ica.
Buddy Wasson, estratega de misiones de la Savannah Baptist Association [4], dijo que conoció a Rodríguez hace unos 15 años y quedó impresionado por su espíritu de servicio.
“Él es un hacedor,” dijo Wasson. “Me conmueve lo que ha podido hacer.”
Wasson recordó ministerios como la estación de radio, la clínica médica gratuita y la ayuda legal que la iglesia ofreció durante años a personas que necesitaban orientación migratoria.
“Él siempre estaba alcanzando a la comunidad,” dijo Wasson. “Es un gran hombre de Dios.”
Wasson dijo que Rodríguez también ayudó a iglesias no hispanas a ver las oportunidades misioneras que ya existen en sus propias comunidades. En una reunión anual de la asociación, recordó Wasson, Rodríguez habló de la presencia de personas de muchas naciones en Savannah.
“No tenemos que ir al extranjero para hacer misiones internacionales, porque ellos están aquí,” recordó Wasson. “Si quieres ministrar a hispanos, si quieres ministrar a personas de otros idiomas, están aquí.”
Durante la celebración de jubilación, realizada el sábado 25 de julio en Immanuel Baptist Church [5] en Savannah, pastores, miembros de la iglesia, líderes denominacionales y autoridades locales dieron gracias por la vida y el ministerio de Rodríguez. Edgar Montaño, pastor hispano de New Hope Baptist Church [6] en Senoia, leyó el Salmo 90. Pastor Javier Chávez abrió la reunión en oración, pidiendo que el tiempo sirviera para exaltar a Cristo.
“No estamos aquí para llevar a cabo una reunión más,” oró Chávez. “Estamos aquí porque estamos agradecidos, Señor, que a lo largo de estos años usaste el ministerio de un hombre y de su familia como ha sido Samuel Rodríguez.”
Thomas Hammond, director ejecutivo de la Junta de Misiones Bautista de Georgia [7], envió un mensaje en video en nombre de las iglesias bautistas de Georgia. Hammond agradeció a Rodríguez por su fidelidad en predicar y enseñar la Palabra de Dios, su compromiso con el evangelio y su cooperación con las iglesias bautistas en todo el estado.
El sheriff del condado de Chatham, Richard Coleman, también asistió a la celebración y llamó a Rodríguez “un verdadero hombre de Dios.” Coleman dijo que el pastor había servido a la comunidad por muchos años con amor, paz y unidad.
Isabel Haring, miembro de la Primera Iglesia Bautista Hispana de Savannah desde los días en que era misión, habló en nombre de la congregación. Recordó que Rodríguez llegó como un joven pastor, junto a su esposa y dos niñas pequeñas, “no para construir su propio reino, sino para trabajar para el reino de Dios.”
Haring dijo que Rodríguez llegó para pastorear “un pequeño rebaño de ocho ovejitas” y que, a través de los años, la iglesia vio la fidelidad de Dios.
Durante el ministerio de Rodríguez, dijo, la congregación lo vio predicar fielmente la Palabra de Dios, bautizar nuevos creyentes, celebrar bodas, presentar niños, hacer visitas, ofrecer consejería, orar y tomar decisiones difíciles para el crecimiento de la obra.
“Más que recordar eventos, queremos reconocer a un pastor que procuró ser fiel al llamado de Dios,” dijo Haring.
Otros pastores hablaron del impacto personal de Rodríguez en sus propios ministerios.
Montaño dijo que Rodríguez ha sido para él un mentor y un amigo desde que llegó a Georgia en 2016.
“Él es un cristiano en quien se ven los frutos prácticos,” dijo Montaño, señalando su familia, su hospitalidad y su fidelidad pastoral. “Eso me ha impactado.”
Samuel Medina, quien ahora sirve como pastor de la Primera Iglesia Bautista Hispana de Savannah, dijo que se siente agradecido por haber tenido ocho meses de transición junto a Rodríguez.
“Me siento rodeado por su sabiduría, por su compañía, sus consejos,” dijo Medina. “Realmente me siento como abrigado.”
Medina dijo que Rodríguez le ayudó a entender mejor los retos de pastorear una iglesia internacional, formada por personas de varios países y culturas. Incluso la manera en que Rodríguez procuraba usar un español más neutro, dijo Medina, reflejaba su amor por las personas a quienes servía.
“Todo eso habla del amor que él tiene por las almas,” dijo Medina.
La celebración también reconoció el sacrificio de la familia Rodríguez. Jarrín dijo que detrás de cada sermón hubo horas de preparación, detrás de cada visita hubo tiempo entregado y sacrificado, y detrás de cada decisión hubo oración y dependencia de Dios. También expresó gratitud por Martha Rodríguez y por los hijos de la familia, quienes compartieron muchas de las cargas del ministerio.
Rodríguez, al hablar al final de la celebración, dijo que la jubilación no significa el fin de su servicio al Señor. Citó Números 8, donde los levitas dejaban ciertas responsabilidades pero continuaban ayudando a sus hermanos en el tabernáculo.
“Se puede seguir trabajando y se debe seguir trabajando,” dijo Rodríguez.
La nueva etapa, explicó, será un trabajo “más tranquilo, diferente,” en el que espera asesorar pastores, ayudar a otros, predicar, enseñar, preparar personas para el ministerio y dedicar tiempo a escribir.
Medina oró por Rodríguez y por su esposa, pidiendo que Dios los bendiga en esta nueva etapa y que abra nuevos caminos de ministerio delante de ellos.
“Humanamente decimos que se jubilan,” oró Medina, “pero sabemos que el ministerio que tú has puesto en su corazón no terminará hasta que tú lo llames a tu presencia.”
La iglesia entregó a Rodríguez una placa de reconocimiento y gratitud por sus 31 años de servicio fiel, entrega incansable y ministerio fructífero dedicado a la obra de Dios. La placa citó 1 Corintios 15:58, exhortando a los creyentes a mantenerse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor.
Para la congregación que Rodríguez pastoreó durante más de tres décadas, la celebración no marcó simplemente el final de una etapa. Fue un momento para dar gracias por una vida invertida en la obra de Dios y para mirar hacia adelante a una misión que continúa.
“Usted deja la mano del arado,” dijo Medina. “Yo la tomo y sigo por ahí en el camino.”
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