- Baptist Press - https://www.baptistpress.com -

EDITORIAL: Planeen ahora la meta de la ofrenda de verano de su iglesia

[1]

NOTA DEL EDITOR: Ronnie Floyd es el presidente y director ejecutivo del Comité Ejecutivo de la Convención Bautista del Sur y expastor de Cross Church en el noroeste de Arkansas.

NASHVILLE (BP) — En mis tempranos años de pastoreo, aprendí sobre la “depresión del verano” en la asistencia y en las ofrendas. La dificultad que vi fue que, aunque muchos de los ministerios de verano suceden a nivel óptimo, la ofrenda estaba por debajo del promedio sin alcanzar a cubrir lo necesario. Aunque es difícil superar los retos de la asistencia debido a que mucha gente viaja en el verano, es imperativo encontrar una manera de continuar involucrándose en la práctica de la mayordomía bíblica.

Eso es por lo que hace más de 20 años en Cross Church en el noroeste de Arkansas, implementé una estrategia que fue un éxito con nuestra gente. Mirando atrás, creo que pudo haber habido solo dos veranos en los que no alcanzamos la meta de ofrenda del verano.
Una realidad práctica es que muchas iglesias lo están haciendo bien financieramente cuando entran a la estación de verano, pero pierden el ímpetu en el apoyo de la mayordomía porque no tienen un plan para financiar el ministerio durante esa estación. Aprendí que, si pudiéramos encontrar una manera de crear consistencia en el ofrendar durante esta estación retadora, tendría un impacto sobre el año entero. Nuestro simple plan ayudó a liderar el sostén financiero de una manera que estuvo más arriba y más allá de lo que nunca imaginamos.
Mediante la oración, nos estamos acercando al tiempo en el que las iglesias podrán reunirse juntas de nuevo en el mismo salón para tener cultos. Dependiendo de dónde ustedes estén financieramente y cómo su iglesia lo esté haciendo debido a la pandemia COVID-19, creo que esta estrategia puede ayudar. Durante esta época de reto, esta estrategia puede servir como un amigo.
Aquí están los pasos que nosotros usamos y que ustedes pueden implementar en sus iglesias.
1. Determinen cuántas semanas hay ente el domingo antes de Memorial Day y el domingo antes de Labor Day. En 2020, hay 16 semanas.
2. Determinen los requisitos de su presupuesto semanal. En nuestro ejemplo, usaremos un presupuesto de $520,000 al año. Eso significaría que la necesidad del presupuesto semanal es de $10,000. Sea que su presupuesto ministerial sea mucho más pequeño o mucho más grande, consideren esta estrategia.
3. Multipliquen la necesidad del presupuesto semanal por 16 (semanas). Usando nuestro ejemplo, esto deja la meta de las ofrendas del verano en $160,000.
4. Anuncien en su iglesia a mediados de mayo cuál será la meta de las ofrendas del verano de su iglesia. Por ejemplo, un pastor le diría a su iglesia el domingo 17 de mayo: “Familia de la iglesia, tenemos 16 domingos entre el domingo de Memorial Day y el domingo de Labor Day. Quiero anunciar que estamos estableciendo la meta de las ofrendas de verano en $160,000 para dar durante 16 semanas. Esto es importante porque los ministerios de verano operan a un nivel óptimo y necesitamos que nuestras ofrendas los sostengan a pesar de nuestras vacaciones o tiempo afuera con la familia.” Adicionalmente, el lunes antes del inicio de su meta de verano, envíen una carta a su iglesia desafiándolos a unírseles en ver que esto suceda.
5. Desafíen a la gente a ser fieles en dar el primer diez por ciento de todo lo que Dios les ha dado personalmente, sin importar de dónde estén durante el verano. Esta meta mantendrá el enfoque y le recordará a cada persona a mostrar la mayordomía semanal y personalmente de manera que la iglesia pueda hacer las cosas fiel y fructíferamente. Creo que el verano de 2020 será una gran oportunidad para las iglesias en todas partes.
6. Den a conocer la meta de verano de las ofrendas semanales en todas sus comunicaciones; en otras palabras, manténgala delante de la gente regularmente.
7. Informen a la gente personalmente y en todas sus comunicaciones del estatus en tiempo real de su meta cada domingo. Hicimos esto mediante un indicador que se veía como un termómetro. Ustedes pueden escoger un gráfico que sea claro y simple. Esto lo mantendrá enfrente de su gente estratégicamente cada semana.
8. Cada domingo, conecten una experiencia de ministerio con la ofrenda y la meta. Por ejemplo, si su iglesia tiene Escuela Bíblica de Vacaciones, pueden decir algo como: “Esta semana pasada, pudimos alcanzar a 100 niños mediante la Escuela Bíblica de Vacaciones, y 12 de ellos llegaron a conocer a Jesucristo como Señor y Salvador. Familia de la iglesia, sin su apoyo financiero, esto no habría podido ser posible. Pero hoy nos regocijamos sabiendo que Dios ha usado a cada uno de ustedes, mediante su apoyo, a ser parte de ver a 100 niños aprender de Jesús y a 12 a hacer decisiones públicas de seguir a Jesús.” Una historia de 60- a 90- segundos antes de la ofrenda cada semana resultará en una gran respuesta. Los dólares siguen la visión, especialmente una visión que resulte en vidas cambiadas por Jesucristo.
9. A mediados del verano, quizá en la segunda semana de julio, produzcan un corto boletín y un video, si es posible, para compartir las grandes ganancias que han ocurrido en su iglesia durante la primera parte del verano. Adicionalmente, den el estatus de dónde están en relación con su meta y hagan otro reto relacionándolo con eso.
10. Sigan hasta el final, terminen bien y celebren lo que Dios ha hecho. Nunca se disculpen con su gente mientras hablan de lo que Dios está haciendo y déjenles saber cómo ellos pueden participar personalmente en el ministerio y en el sostén financiero. Sea que la meta se alcance o no, celebren. Estaría en choque si su iglesia no avanzara más allá de los veranos anteriores.
Una meta de ofrendas de verano que llene las necesidades de su iglesia durante estas 16 semanas del verano es realmente una oportunidad de presupuesto. Le están dando a su familia de la iglesia la oportunidad de ir juntos en misión con Dios. Juntos, pueden ir mucho más lejos y hacer mucho más de lo que cualquiera puede hacer solo.
Cuenten la historia de lo que Dios está haciendo.
–30–

[2]