
Cuando Jorge y Elizabeth Santillán llegaron por primera vez a Malakoff en diciembre de 2024, se encontraron con algo muy diferente de lo que esperaban. Tras años de servir en ministerios hispanos y completar una residencia de plantación de iglesias a través de Send Network SBTC, la familia había estado orando para discernir dónde quería Dios que plantaran una iglesia. Cuando se enteraron de una oportunidad en Malakoff, se imaginaron una ciudad más grande. En cambio, se encontraron con una pequeña comunidad rural en el este de Texas.
Pero hubo un detalle que de inmediato les llamó la atención.
“Aquí no hay iglesias cristianas en español”, les dijeron.
“Eso nos dio la confirmación”, recordó Santillán.
Originarios de Vicente Guerrero, Baja California, Jorge y Elizabeth llegaron a Texas en el 2015. Durante años, sirvieron en diversos ministerios la iglesia en Prestonwood en español, en Plano, mientras sentían una carga cada vez mayor por ayudar a las familias hispanas a conectarse con Dios. Ese deseo tomó un rumbo más claro cuando su pastor, Gilberto Corredera, animó a Jorge a aprovechar una oportunidad a través de Send Network SBTC para ser evaluado como plantador de iglesias.
Jorge se sumó a la visión de plantar iglesias hispanas y completó una residencia de plantación de iglesias en Champion Forest en Houston. Tras finalizar el programa, la familia siguió orando para que Dios les mostrara hacia dónde los guiaría a continuación. Poco después, el pastor Esteban Vázquez les comentó que la Primera Iglesia Bautista de Malakoff estaba orando por un plantador de iglesias de habla hispana con el deseo de alcanzar a la población hispana de la zona.
Alcanzando una comunidad difícil de encontrar
La mudanza a Malakoff requirió fe, ya que la familia dejó atrás nueve años de vida en Lewisville y se trasladó a una zona donde no conocían a nadie. Uno de los primeros desafíos fue localizar a la población hispana.
“La gente me decía que había hispanos, pero yo no los veía”, dijo Jorge.
A diferencia de otras comunidades, los residentes hispanos no se concentraban en un sólo vecindario. Muchas familias estaban dispersas en ranchos y comunidades rurales por toda la región.
Para empezar a conectarse con ellos, Jorge y Elizabeth recorrieron el pueblo, hicieron caminatas de oración por las calles y buscaron oportunidades para conocer gente.
Poco a poco, comenzaron a entablar relaciones. La estrategia se centró en crear espacios donde las familias hispanas pudieran sentirse bienvenidas. Con el apoyo de la Iglesia Bautista de Malakoff, organizaron un festival mexicano con música ranchera y actividades comunitarias. Asistieron unas 70 personas.
Al año siguiente, celebraron la herencia hispana con platillos tradicionales de varios países latinoamericanos. Más de 200 personas de Malakoff y las comunidades vecinas participaron en el evento. Además de compartir la comida y la cultura, el objetivo era claro: servir a las familias, orar por ellas y compartir la esperanza que se encuentra en Jesucristo.
“Estos últimos dos años se han centrado en conectarnos con la gente”, dijo Jorge.
Una visión más allá de una sola ciudad
Aunque Malakoff tiene aproximadamente 4,000 residentes y una población hispana de casi el 16%, la visión de la iglesia se extiende mucho más allá de los límites de la ciudad.
Las comunidades cercanas, como Athens, albergan a miles de residentes hispanos, y muchas familias de pueblos y ranchos cercanos ya participan en las actividades de la iglesia.
“Malakoff es como el centro”, dijo Jorge. “Estamos alcanzando a las comunidades aledañas”.
Esa visión regional llevó recientemente a la iglesia a organizar un campamento de fútbol en colaboración con Walter Loyola, un exjugador de fútbol profesional que ayuda a los ministerios a conectarse con las familias latinas a través del deporte. Durante dos días, decenas de niños y jóvenes participaron en entrenamientos deportivos mientras escuchaban el evangelio. Al mismo tiempo, los miembros de la iglesia entablaron relaciones con los padres y compartieron el mensaje de Cristo.
Los esfuerzos de evangelización comenzaron a dar frutos.
En febrero de 2025, la iglesia organizó una cena para matrimonios que despertó el interés de varias familias. Posteriormente, comenzaron los estudios bíblicos para matrimonios y familias de la comunidad.
Durante la celebración del Domingo de Resurrección de 2025, la iglesia lanzó oficialmente sus servicios dominicales en español con 18 asistentes.
Actualmente, entre 20 y 25 personas asisten regularmente cada domingo, mientras que la congregación sigue enfocándose en discipular a las familias. Una de esas familias llegó a conocer la iglesia de manera providencial.
Mientras hacían compras en el único supermercado de la zona, Jorge y Elizabeth conocieron allí a una mujer y la invitaron a acompañarlos a la iglesia. Descubrieron que esta mujer acababa de hablar por teléfono con su madre, quien en ese momento la estaba animando a buscar una iglesia.
Hoy, esa familia sirve fielmente en la congregación, y sus hijos esperan con entusiasmo participar en las actividades de niños cada semana.
“Serviremos al Señor”
Los Santillán dijeron que están profundamente agradecidos con la FBC Malakoff, su pastor principal Ed Fenton y al liderazgo de la iglesia, por abrirles sus puertas y acompañarlos a lo largo de todo el proceso de plantación de la iglesia.
“Nos han acogido como familia”, dijo Elizabeth.
Elizabeth también destacó cómo toda su familia se ha involucrado en el ministerio. Sus hijos ayudan con multimedia, diseño y proyección, mientras que ella sirve en la adoración y discipula a las mujeres de la congregación.
A pesar de los desafíos que implica dejar atrás a los amigos, el hogar y la estabilidad, la familia sigue aferrándose a Josué 24:15: “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová”.
Con nuevas actividades de evangelización ya planeadas para los próximos meses, Jorge y Elizabeth siguen convencidos de que Dios los llamó a un lugar donde había una necesidad clara. Hoy, encuentran fortaleza al ver cómo Dios está formando una congregación que alcanza no sólo a Malakoff, sino también a las comunidades rurales de los alrededores.















