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El domingo de Send Relief destaca que el ministerio de compasión abre las puertas al evangelio

From right, Send Relief Vice President Jason Cox, Send Relief Area Director Matt Waldraff and International Mission Board (IMB) President Paul Chitwood meet with Venezuelan National Baptist Convention (CNBV) leaders and local church volunteers helping their community in the aftermath of the earthquakes that struck June 24, 2026. (Photo courtesy Send Relief/Rob Witzel)


Cuando ocurre una catástrofe, los bautistas del sur son reconocidos por sus esfuerzos para atender las necesidades inmediatas de quienes sufren. Esta capacidad, sin embargo, es fruto de décadas de colaboración que han establecido la red necesaria para este tipo de ministerio compasivo.

En este domingo de Send Relief, 2 de agosto, se anima a las iglesias bautistas del sur a apoyarse en esta red para incorporar la compasión en sus esfuerzos evangelísticos. La Junta de Misiones Norteamericanas (NAMB) y la Junta de Misiones Internacionales (IMB) unieron fuerzas hace seis años para convertir Send Relief en el ministerio humanitario y comunitario global de los bautistas del sur.

Ya se trate de terremotos en Venezuela o de huracanes que azotan la costa del Golfo de Estados Unidos, la capacidad de respuesta ante una crisis es el resultado de relaciones construidas a lo largo del tiempo.

“La IMB ayudó a fundar la Convención Bautista Venezolana”, declaró el presidente de la IMB, Paul Chitwood, durante su visita tras los terremotos del 24 de junio que cobraron la vida de más de 5000 personas. “Ahora hay más de 700 de esas iglesias aquí. Trabajando junto a ellas, brindamos una respuesta muy práctica a las necesidades de la región: agua potable, alimentos, refugios de emergencia y, sobre todo, la esperanza del evangelio”.

Esas alianzas con las iglesias significaron que, cuando la destrucción arrasó edificios, mató a miles de personas y les arrebató todo a los sobrevivientes, hubo gente dispuesta a intervenir y satisfacer tanto las necesidades físicas inmediatas como las más profundas necesidades espirituales que sentían los sobrevivientes. Tal fue el caso de un hombre que perdió a su esposa, hijos y su hogar en los terremotos. Entregó su vida a Cristo después de visitar la iglesia de quienes lo acompañaron para ofrecerle ayuda. Ahora, él sirve a otros sobrevivientes tal como él fue servido.

Los desastres naturales y otras crisis generan multitud de necesidades inmediatas, pero todas las comunidades se enfrentan a desafíos que dejan a la gente en una situación de extrema carencia material, lo que a menudo crea barreras que les impiden escuchar el evangelio.

“Muchas personas tendrán dificultades para escuchar el evangelio mientras luchan por conseguir su próxima comida”, dijo Josh Benton, vicepresidente del ministerio nacional de Send Relief. “Por eso, nuestro objetivo es capacitar a las iglesias para que creen ministerios de compasión sostenibles y centrados en el evangelio, a través de nuestros recursos y de viajes a los Centros Ministeriales de Send Relief, donde podrán adquirir experiencia práctica de la mano de profesionales”.

Una iniciativa habitual de Send Relief es el Día de las Mochilas, en el que cientos de iglesias distribuyen decenas de miles de mochilas llenas de recursos para quienes los necesitan. Estos recursos impulsan la labor humanitaria, ya sea con niños que se preparan para comenzar la escuela, personas atrapadas en la pobreza o víctimas de la trata de personas.

Si bien la compasión genera oportunidades a nivel local, también impulsa el ministerio en todo el mundo.

“Hay partes del mundo donde la principal, si no la única, manera de compartir el evangelio es mostrando compasión a los pobres y vulnerables”, dijo Jason Cox, vicepresidente de ministerio internacional de Send Relief. “Brindar ayuda tangible abre las puertas al ministerio del evangelio”. Visite SendRelief.org para obtener más información sobre la labor de Send Relief y cómo las personas y las iglesias pueden participar en el ministerio de la compasión.