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¿Se irá Roe? La filtración al borde de la historia


Dan Darling

FORT WORTH, Texas (BP) – Anoche, una filtración sin precedentes del primer borrador de una decisión de la Corte Suprema se filtró a Político, señalando que la Corte Suprema, 49 años después, está preparada para derogar Roe v. Wade. Si este borrador, y los al menos cinco votos a favor de permitir que los estados regulen y prohíban el aborto se mantienen, entonces estamos asistiendo a la historia en dos niveles.

En primer lugar, la filtración de un proyecto de decisión de la Corte es un asalto sin precedentes a esta institución sagrada de la vida estadounidense. Según Político, “ningún borrador de decisión en la historia moderna del tribunal ha sido revelado públicamente mientras un caso estaba aún pendiente.” No podemos estar seguros, pero parece que este documento se filtró para ejercer la máxima presión sobre los jueces dispuestos a anular Roe. Esta filtración creará una enorme presión sobre los jueces. Serán acosados por todas partes: en sus círculos sociales, por algunos medios de comunicación, que probablemente buscarán detalles incriminatorios en sus vidas personales para chantajearlos y hacer que cambien sus votos, y por liberales desesperados, para quienes el derecho al aborto es sacrosanto. Deberíamos orar fervientemente para que los jueces tengan el valor de no ceder ante las inevitables turbas, y mantengan sus votos para anular una de las decisiones más atroces de la Corte Suprema en la historia de Estados Unidos.

Si este borrador filtrado refleja la decisión final, el juez Alito presenta un argumento convincente de que el aborto no es un derecho previsto por los redactores de la Constitución y no es una libertad arraigada en nuestra tradición nacional.

Los cristianos lo enfocan desde el punto de vista de la dignidad humana, de que el bebé en el vientre materno no es un inconveniente, sino un ser humano en el momento de la concepción, digno de la vida. El rey David declaró con gran elocuencia que en el vientre de su madre fue tejido con cuidado por el Creador (Salmo 139). Pero incluso a quienes no comparten nuestra fe les cuesta mirar hacia otro lado, pues la ciencia sigue revelándonos lo que ya sabemos instintivamente: los más indefensos de nuestra sociedad no son grupos de células o meros tejidos, sino personas.

Si finalmente se anula Roe, los cristianos deberían tener tres respuestas.

En primer lugar, debemos alegrarnos por la justicia dictada por el más alto tribunal del país. Esto es el fruto de un movimiento provida implacable que a menudo ha sido difamado, malinterpretado y burlado, pero que se niega a desaparecer. Los pacientes activistas provida, a menudo liderados por mujeres, han marchado bajo la lluvia, la nieve y el aguanieve año tras año, exigiendo justicia para los nonatos. Los provida han utilizado sus voces y sus votos. Han establecido clínicas en comunidades de todo el país, acudiendo al lado de las jóvenes en crisis, ofreciendo compasión y atención y una comunidad para ayudarlas en su momento de crisis.

En segundo lugar, debemos lamentar los millones de bebés cuyas vidas fueron apagadas en nombre de la conveniencia, cada uno de ellos un portador de la imagen del Todopoderoso. Cada alma, no desconocida por el Creador, que escucha el derramamiento de cada gota de sangre inocente (Génesis 4:10). Sin embargo, en nuestro lamento, podemos ofrecer una esperanza evangélica para la madre soltera que se enfrenta a una decisión difícil y para las mujeres que después del aborto se sienten agobiadas por la culpa. Hay perdón y redención, misericordia y gracia al pie de la cruz.

En tercer lugar, el movimiento provida debe estar preparado para los días que se avecinan. El fin de Roe es sólo el comienzo para salvar vidas nonatas. La lucha por su dignidad va de estado en estado y, probablemente, hasta los pasillos del Congreso. Y los mismos ejércitos invisibles de compasión que han atendido a las madres y a los bebés en crisis deben continuar el trabajo, en ciudades y comunidades de todo el país. Después de 50 años, no podemos cansarnos de hacer el bien hasta que la ley reconozca en todas partes lo que las Escrituras ya han declarado: “Antes de formarte en el vientre te conocí” (Jeremías 1:5).

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  • Daniel Darling
    Daniel Darling is the director of the Land Center for Cultural Engagement at Southwestern Baptist Theological Seminary and a bestselling author.Read All by Daniel Darling ›