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Tres Generaciones de Siervos Asiáticos y su Legado en el Ministerio


ANAHEIM, Calif. (BP)–Los Chayasirisobhon, tres generaciones de médicos, se dedicaron a servir a Dios y servir a la gente, incluso ministrando en tres países diferentes. Durante la reunión anual de la SBC de 2022 en Anaheim, California, el pastor Víctor Chayasirisobhon (Chayas), primer vicepresidente de la SBC del 2022, dijo: “Tuve el privilegio de ayudar a mi padre, Sirichai Chayasirisobhon, a registrarse en el puesto de registro de la SBC”.

Sirichai, de 77 años, mensajero de la iglesia de la SBC de 2022, estaba tan orgulloso de su hijo Víctor que en la reunión anual de la SBC, le pidió al presidente de registro que tomara fotografías de él y su hijo. Cuando se le preguntó cómo se sentía acerca de tener a Víctor sirviendo al Señor, su padre dijo: “¡Todo se trata de la gracia, de la gracia de Dios, todo es gracia!”

Chayas, quien prefiere que lo llamen simplemente “Víctor”, también es el pastor principal de la Primera Iglesia Bautista del Sur de Anaheim, Director de la Convención Bautista del Sur de California, administrador principal de la Escuela Cristiana Anaheim Discovery, y siguiendo su tradición familiar, él también es médico.

El abuelo de Víctor, el Dr. Tseng Sui Po Chayasirisobhon, casado con Chantana, se desempeñó como diácono en la Iglesia Sapang Luang en Tailandia. Era un “médico de renombre, un anciano en su iglesia y un miembro muy respetado de su comunidad”, dijo Víctor. Su abuelo “construyó un hogar para los desamparados y los cuidó, y como anciano de la iglesia, era muy respetado en su comunidad”, agregó Víctor. Cuando su abuelo murió a la edad de 40 años, según Víctor, la gente “hizo largas filas para llorarlo”. Su familia cargó la cruz de Cristo porque, como “una de las únicas familias cristianas en Tailandia, se burlaban de ellos por ser cristianos”.

El padre de Víctor, Sirichai Chayasirisobhon, de ascendencia china, nació en un refugio antiaéreo en Tailandia durante la Segunda Guerra Mundial, vivió en Bangkok, Tailandia, sirvió en su iglesia como diácono y luego como pastor principal. Según Víctor, su padre emigró a Canadá, donde asistió a la Universidad McGill, siguió los pasos de su padre y se graduó como doctor de medicina (M.D.).

El Dr. Tseng Sui Po Chayasirisobhon, el abuelo de Víctor, se casó con Wanpen Chayasirisobhon, quien también estudió en la misma universidad y se convirtió en microbiólogo. “Mis padres me enseñaron la importancia de obtener una buena educación. Ser médico es un honor para mi padre, y ser médico es muy valorado en nuestra cultura,” agregó Víctor.

Mientras vivía en Canadá, los padres de Víctor oraron para que Dios les dirigiera adónde ir o a Tailandia o los Estados Unidos, y ellos eligieron a los Estados Unidos. Su padre obtuvo su tarjeta verde, vino a Estados Unidos como técnico en computación y luego pudo ejercer la medicina en Michigan. A temprana edad, Víctor se mudó con sus padres a California, donde actualmente viven y sirven.

Víctor cuenta que después de la muerte de su abuelo, el padre de Víctor, el Dr. Tseng Sui Po Chayasirisobhon, a la edad de 13 años y el mayor de 4 hijos, tuvo que asumir la responsabilidad de ayudar a su madre a criar a sus hermanos y hermanas. “Mi padre dijo que pasó de ser un chico mal comportado a un chico bueno”, y ayudó a su madre a liderar la familia. Todos sus hermanos y hermanas se educaron: dos se convirtieron en médicos, uno es un famoso cantante de ópera y el padre de Víctor se convirtió en pastor.

Mientras su padre se desempeñaba como diácono en su iglesia, Víctor dice que sus padres fueron “mentoreados y ayudados por la iglesia para ser líderes”. Su padre ha plantado muchas iglesias tailandesas, y actualmente es el pastor principal de la Iglesia Tailandesa en California en Anaheim, una iglesia SBC, y su iglesia se reúne en el espacio justo arriba de la Primera Iglesia Bautista del Sur de Anaheim, donde pastorea Víctor.

Víctor es la tercera generación de hombres sirviendo a Dios siguiendo el ministerio y el ejemplo de su padre y abuelo, pero también tuvo un tiempo de rebeldía; durante su juventud, se convirtió en pandillero. “Cuando ves la foto mía y de mi papá juntos, en la misma página, es una imagen del amor de Dios, una imagen de la gracia de Dios, una imagen de la redención de Dios, porque no fue así de parte de mí hacia él, ” dijo Víctor. Durante su tiempo de rebelión, Víctor compartió que su padre siempre oraba por él: “No importaba lo que hiciera, sabía que él siempre me amaba. Cuando era adolescente no entendía cómo era que él me amaba tanto”.

Víctor es hijo único, nacido en Montreal, Canadá. Sus padres le dieron el nombre tailandés Wuttichai. “Wuttichai significa, campeón del conocimiento; campeón de belleza o gloria; honor”, compartió Víctor.  Como hijo único, Víctor también tenía un apodo en tailandés “Hnung”, que en realidad significa “número uno”. “Creo que ellos esperaban tener el número dos, así que me pusieron ese apodo con muchas esperanzas”, dijo Víctor sonriendo.

“Después de haberme tenido a mí, mi padre deseaba ser un mejor hombre y me mostró cómo vive un cristiano,” dijo Víctor. “Mis hijos me hacen querer ser un mejor hombre, un mejor cristiano. Mi congregación me hace querer ser un mejor hombre, un mejor cristiano. En cada posición que Dios me ha dado, y la responsabilidad que tengo, no porque para ser un perfecto, tratando de ser un ejemplo, me hace querer ser un mejor hombre y un mejor cristiano,” compartió Víctor. “Dios me otorgó esta familia de la SBC y solo estoy tratando de ayudar a mi familia,” agregó Víctor.

Víctor es pastor bivocacional, está casado con Theresa, quien también es hija única, y tiene 4 hijos; dos hembras y dos varones. “Me hice médico porque quería ayudar a la gente. Por eso ingresé a la medicina y descubrí que puedo ayudar a las personas de una manera más holística en la iglesia”, dijo Víctor.

Su dedicación a la obra de Dios es muy importante para Víctor. “Soy muy leal; eso lo aprendí de mi familia, pero eso también lo aprendí en la calle. Cuando Dios me salvó, me volví leal a él ya como adulto,” dijo Víctor.

Llegué a conocer al SEÑOR Jesús a través de mis padres pero, en realidad, la persona que me desafió y me preguntó si quería creer en Jesús fue mi maestra de escuela dominical, Lois Cadwaller. Ella me guió a través de la oración del pecador. Ella a los 9 años me regaló una Biblia y escribió en ella: “Querido Víctor, un día vas a hacer grandes cosas por Jesucristo”. Encontré la Biblia, nueva y preservada, y esta me animó más adelante en mi vida”.

“Comencé mi ministerio enseñando a los jóvenes a la edad de 17 años, y Dios me dio la gracia de atraer a jóvenes de diferentes etnias, enseñándoles a través de todas las historias de la Biblia”, dijo Víctor. “Yo me sentía privilegiado de enseñar a los jóvenes, después de todas las cosas que había hecho de joven. Dios me salvó y me permitió servir en esa capacidad durante 4 años”.

Víctor tiene una buena educación y adquirió varios títulos: es un M.D. (Doctor en Medicina), tiene un Doctorado en Ministerio, una Maestría en Divinidad, una Maestría en Liderazgo Educativo, una Maestría en Misionología, una Maestría en Estudios Interculturales y una Maestría en Consejería Cristiana. La mayoría de los títulos de Víctor son del Seminario Teológico Bautista Gateway. “La razón por la que elegí Golden Gate fue por mi mentor Ajarn Savang Lin, quien es CLD desde hace mucho tiempo, profesor avanzado en Golden Gate, ahora Gateway Seminary. Dr. Ajarn Savang Lin, sugirió que fuera a Golden Gate y plantó la semilla en mí para ser un bautista del sur,” agregó Víctor. También él está muy agradecido al Dr. Joe Kim y al Dr. Eddie Pate.

Una cosa que ayuda a Víctor a prosperar en el ministerio es la experiencia que ha tenido con la discriminación entre diferentes etnias, incluida la suya. Su familia experimentó la discriminación debido a su cultura y su fe. “Nunca trato a nadie como un ciudadano de segunda clase. Esa es una de las razones por las que ayudo a la gente”, agregó Víctor. “Este deseo y el amor de Cristo me ayudaron a comenzar La Visión Galaxy. Este concepto de iglesias se construyó sobre la visión que surgió del dolor que mi familia y yo sufrimos, y cuando me prometí a mí mismo que nunca trataría a nadie como a una segunda clase”, dijo Víctor.

Él está muy agradecido con los miembros de la iglesia, pastores y líderes que lo ayudaron durante su formación para el pastorado. “Estoy muy agradecido con la iglesia por sufrir al escuchar pacientemente mi mensaje a la edad de 22 años. Dios sabe lo que estaba haciendo porque ahora, en lugar de enseñar a los jóvenes, predico más a los adultos”.

Víctor continuó diciendo que, “Galaxy es una red de iglesias, tanto cristianas bautistas del sur como no bautistas del sur, donde Jesús es el centro, y todos giramos alrededor de él y en su universo. Son iglesias de ideas afines que trabajan juntas para llegar juntas a la comunidad”. Según Víctor, desde que ha sido el pastor principal de su iglesia, han estado plantando, adoptando y patrocinando una iglesia todos los años.

“No cobramos alquiler, no a nuestra escuela y a pesar de la pandemia, incluso cuando las cosas se pusieron difíciles. Como pastores, si el diezmo no es suficiente, buscamos trabajo tan pronto como podemos y muchos de nosotros lo hemos hecho. Si se apagaban las luces en la iglesia, encendíamos algunas velas hasta que se pagara la cuenta”.

La Primera Iglesia Bautista del Sur de Anaheim patrocina una iglesia hispana, una iglesia de Kenia que se está preparando para relanzarse en aproximadamente un mes debido a COVID, una iglesia tailandesa en California (su iglesia madre donde su padre es el pastor principal). También cuenta con una escuela cristiana, Anaheim Christian, que atiende a niños desde preescolar hasta el grado 12. “La escuela sirve a estudiantes internacionales porque, cuando ayudo a un estudiante internacional, es como ayudar a mis padres cuando llegaron aquí por primera vez. Nadie los ayudó. Entonces, tengo la oportunidad de ayudar a otros”, agregó Víctor, quien también enseña química y biología en la escuela.

Uno de los versículos bíblicos favoritos de Víctor es Gálatas 2:20: “Con Cristo he sido juntamente crucificado; y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios quien me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (RVA-2015)Él quiere que todas las personas lleguen a ser uno en Cristo.

Su oración personal para la SBC, su iglesia y sus otros ministerios: “Oro para que nuestra familia del reino pueda unirse como una familia. Para unir las generaciones y las generaciones venideras. Oro para que la definición del progreso se conozca cuando la próxima generación sea mejor que la anterior a la de nosotros, a través de Su Espíritu Santo. Oro para que, por Su gracia, podamos crear una generación aún mejor para nuestros hijos y la venidera”.

    About the Author

  • Clara Molina
    Clara Molina, miembro del Concilio de Líderes Bautistas del Sur, es conferencista y autora de “Un legado de sabiduría: Sabiduría y ánimo basado en las mujeres en la vida de Adán, Abraham, Jacob, Moisés, Samuel, David, Salomón, y del Ministerio del Señor Jesús y el Apóstol Pablo” y “¡Oh no! Mi esposo es el pastor.” Ella y su esposo Bruno, Asociado de evangelización e idiomas interreligiosas con la Convención de Bautistas del Sur de Texas (SBTC), tienen dos hijos adultos y dos nietas. Tiene una maestría de Educación cristiana del Seminario Bautista Southwestern (SWBTS).Read All by Clara Molina ›