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EDITORIAL: La idolatría, ¿a qué o quién veneras?


Usualmente cuando Dios indica que no se puede hacer algo es porque ya la humanidad lo hizo, lo está haciendo, y continuará desobedeciendo y batallando para dejarlo de hacer. Uno de estos pecados es la idolatría. El primer mandamiento condena la idolatría y se encuentra en Éxodo 20:3 y en él Dios dice, “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.” Dios también ordenó a Su pueblo diciendo, “No recurran a los ídolos, ni los hagan dioses de fundición. Yo, el SEÑOR, su Dios,” (Levítico 19:4—RVA).

La idolatría ocurre cuando una persona adora, atesora y admira con reverencia a otra persona, lugar, cosa, o imagen y deja que tome el en lugar de Dios en su vida. Hay una gran variedad de dioses falsos creados por el hombre y ninguno de ellos, por amor, ha dado a Su único hijo como sacrificio para salvación, nunca han creado algo de la nada, y no escuchan a nadie ni contestan oraciones porque no son reales. Solamente el único Dios trinitario merece adoración, reverencia, amor, dedicación, honor y obediencia.

El pecado de la idolatría siempre ha existido; es un pecado antiguo y también un pecado moderno. Si la idolatría hubiera dejado de ser, Dios no hubiera escrito un mandato para prohibirla, el profeta Jeremías y el apóstol Pablo no hubiesen batallado con ella (Jeremías 32:35; Romanos 1:20-24), y los pastores de hoy no tuvieran que ayudar a las congregaciones a identificar la idolatría y deshacerse de ella.

¡Había tanta idolatría en Atenas que los atenienses estaban adorando a un dios desconocido! El apóstol Pablo compartió el evangelio y puso el nombre de Jesús como a ese dios que ellos no conocían. Pablo dijo, “porque al pasar y observar sus santuarios, hallé un altar con esta inscripción: Al Dios no conocido’. Pues al Dios que ustedes adoran sin conocerlo, es el Dios que yo les anuncio,” (Hechos 17:23—RVC).

El seguidor de Cristo no se crea ídolos y recuerda que, “Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres,” (Hechos 17:29).

Hay numerosas formas de ser idólatra y ¡es posible que una persona haga un ídolo de sí mismo! “Por lo tanto, hagan morir en ustedes todo lo que sea terrenal: inmoralidad sexual, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia. Eso es idolatría.” (Colosenses 3:5—RVC) La palabra de Dios guía al cristiano a saber lo que es la idolatría, como mantenerse lejos de ella y las consecuencias que tiene el ser idólatra.

Hay personas que adoran estatuas como la de la Santa Muerte, imágenes de santos creados por el hombre que representan a el Señor Jesús, a María de la madre del Señor Jesús, y otros hombres siervos de Dios como Pablo los cuales a veces son identificados como santos. Pero la idolatría no se termina ahí. Hay ídolos más modernos como los juegos de video, las adicciones, la pornografía, mi propio yo, los hijos, el rendimiento a los deseos carnales o personas de influencia.

La idolatría es producto humano y quienes la practican se consideran paganos. “Los dioses de los paganos son de oro y plata, y están hechos por la mano del hombre. Tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven; orejas tienen, pero no oyen, y en sus labios no hay aliento de vida. Iguales a ellos son quienes los fabrican, y todos los que ponen su confianza en ellos.” (Salmo 135:15-18-RVC)

¿Qué dice la palabra de Dios acerca de la idolatría? Dice que:

  • La idolatría está contra el deseo de Dios (Éxodos 20:3).
  • No se debe de tener o hacer ídolos (1 Juan 5:21; Levíticos 19:4) .
  • La idolatría es para los insensatos porque no tienen “sentido ni entendimiento” (Isaías 44:9-20).
  • Los ídolos no tienen espíritu y son una abominación (Habacuc 2:19, Deuteronomio 7:25-26).
  • La idolatría nos aleja de Dios (Jonás 2:8).
  • Los ídolos no salvan (Jeremía 11:12).
  • Los que construyen ídolos son maldecidos (Deuteronomio 27:15).
  • Los idolatras no tienen conocimiento (Isaías 45:20).
  • La idolatría es algo carnal (Gálatas 5:18-21).
  • Debemos de huir de ella (1 Corintios 10:14).

¿Cómo puedes vencer la idolatría?

  • Obedezca el mandato de Dios y no lo haga (Éxodos 20:3).
  • Tema, ame, adore a Dios y camine con Él (Deuteronomio 10:2).
  • Reconozca el verdadero Dios y acepte a su hijo como su Salvador porque al hacerlo por fe, el Espíritu Santo morará en su corazón (Efesios 1:13).
  • Examine su vida, identifique los ídolos que tiene y despójese de ellos (Salmo 51).
  • Mantenga una vida saludable de oración, lea la Biblia y medite en lo que lee en ella compartiendo con otros el evangelio (Josué 1:8; Mateo 28:16-20;1 Tesalonicenses 5:17).
  • Ame a Dios con todo su corazón, mente, y con toda su alma (Deuteronomio 6:5; Mateo 22:37).
  • No se junte con mala compañía (1 Corintios 15:33).
  • Derrumbe los ídolos que mantienen presa su alma con obediencia, oración, alabanzas, súplicas y ayuno, “Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales,” (Efesios 6:12).

El humano nació con la necesidad de adorar. La adoración comenzó en el Edén y uno de esos ejemplos fue el sacrificio de Caín y Abel (Genesis 4:8). La necesidad de una relación íntima con Dios es parte del ADN de los que aman a Dios y son salvados por la sangre de Cristo.

Dios es un Dios celoso (Éxodo 20:5) y solamente quiere ser adorado. No le ofenda intercambiándolo al adorar a dioses falsos hechos por el hombre los cuales no escuchan, no responden, no bendicen y no salvan.

    About the Author

  • Clara Molina
    Clara Molina, miembro del Concilio de Líderes Bautistas del Sur, es conferencista y autora de “Un legado de sabiduría: Sabiduría y ánimo basado en las mujeres en la vida de Adán, Abraham, Jacob, Moisés, Samuel, David, Salomón, y del Ministerio del Señor Jesús y el Apóstol Pablo” y “¡Oh no! Mi esposo es el pastor.” Ella y su esposo Bruno, Asociado de evangelización e idiomas interreligiosas con la Convención de Bautistas del Sur de Texas (SBTC), tienen dos hijos adultos y dos nietas. Tiene una maestría de Educación cristiana del Seminario Bautista Southwestern (SWBTS).Read All by Clara Molina ›